abogada a tu medida -2
  • Soy flexible. Me adapto al cliente como un traje a medida
  •       1.-No tengo horario: Si vas de cabeza, no te preocupes. Buscaremos un hueco, incluso en festivo.
  •       2.-Voy allá dónde el cliente me necesita: Tú decides dónde nos reunimos o cómo nos comunicamos. Abarco todo el territorio español. Únicamente si el desplazamiento es de envergadura tendrías que asumir su coste.
  •       3.-Me adapto a tu bolsillo: Da igual tu situación económica, adaptaré el pago de mis honorarios a cuotas mensuales que puedas asumir.
  • Soy artesana: Uso la tecnología a mi favor, pero el trabajo se hace especialmente para cada asunto, para cada cliente.
  • Soy cercana. Te acompaño en tu proceso de cambio o adaptación.

María Mariño

abogada a tu medida

mi historia

Como todo abogado, mi carrera empezó en una facultad de Derecho. Aunque soy Licenciada en Derecho por la Universidade de A Coruña, todo lo que sé lo aprendí en la Universidade de Santiago de Compostela donde cursé todas las materias de la licenciatura a excepción de Derecho Procesal Civil.Será porque tuve que estudiar mucho derecho procesal que, desde el mismo momento que pisé un despacho, el procedimiento es el arma que mejor manejo en la defensa de los intereses del cliente.
Todavía estudiando, como casi todos los abogados de mi generación, empecé a hacer prácticas en un despacho. De la mano de Vicente Núñez (durante aproximadamente un año) y de Consuelo Veiga (durante ocho) aprendí qué era ser abogado.
Como todo “hijo” un día decidí abandonar el nido y lanzarme al cruel mundo de los despachos unipersonales. Creé entonces Aura Abogados, mi proyecto propio, mi primer despacho sólo mío. Era febrero de 2011, en una plaza del Barrio de Coia, en la que era “la abogada” a la que abordaban los vecinos en el patio para contarle sus problemas de tipo jurídico. Algunos, incluso, llegaron a ser clientes.
Pero, el ejercicio en solitario se hace duro, así que, a pesar del calor de los vecinos (a los que echo de menos), después de cinco años, a principios de 2016, me mudé con dos excelentes compañeras, Fernanda Malvar y Tania Fraga. Desde entonces atiendo a mis clientes en la Plaza de la Independencia, mi actual ubicación.
Tras quince años de ejercer como abogado tradicional todoterreno, y después de algún tiempo dándole vueltas, este año por fin me decidí a dar el salto a la especialización. Me formé, cursé un posgrado de especialización en la Universidade de Santiago en Derecho de Familia y Sucesiones. Y sufrí una metamorfosis completa, me trasformé en la abogada que soy hoy en día: una abogada a medida.